Estructura de hormigón armado y gradas del Nou Mestalla en fase de construcción.

El Nou Mestalla toma forma: la gran cubierta que reescribirá el skyline de Valencia 

Hay obras que solo se entienden cuando empiezan a cobrar altura. El Nou Mestalla ha sido durante demasiados años un proyecto que se explicaba en papel y en maqueta: 18 años de arranques, paralizaciones, refinanciaciones y replanteos que convirtieron el solar del nuevo estadio valencianista en el símbolo más incómodo del fútbol español. Desde enero de 2025, cuando se reiniciaron los trabajos con fecha de entrega comprometida para julio de 2027, algo ha cambiado. Y a la altura de este junio de 2026, lo que está pasando en la parcela del Nou Mestalla ya no necesita explicación en papel: se ve. 

Recreación del graderío del Nou Mestalla, diseñado para albergar a más de 70.000 espectadores y cumplir con los estándares de la UEFA para grandes finales internacionales. Foto: Fenwick Iribarren.

La razón es la cubierta. En las últimas semanas, el estadio, cuya construcción arrancó originalmente en 2007, ha vivido un salto visual cualitativo con la instalación de 30 pilares y 21 de los anillos de compresión que conforman la estructura de lo que será uno de los techos más complejos del panorama europeo. El Valencia CF y FCC Construcción, empresa adjudicataria de las obras, trabajan a contrarreloj para cumplir con el cronograma que exige tener la cubierta terminada en abril de 2027, apenas tres meses antes de la entrega definitiva del estadio. 

Una ingeniería de alta tecnología reducida al mínimo material 

La cubierta del Nou Mestalla es la pieza que da coherencia arquitectónica a todo el proyecto. Concebida por el estudio Fenwick Iribarren Architects, se basa en dos anillos estructurales. El exterior es un anillo de compresión; el interior, un anillo de cables en tracción. Ambos se conectan mediante un sistema radial de cables que el propio Salvador Alonso, director técnico del proyecto, describe como una cubierta de alta tecnología diseñada con un criterio de máxima eficiencia: 4.800 toneladas de acero para cubrir más de 41.000 metros cuadrados, con un diseño estructural que, según Alonso, ha permitido rebajar el peso inicial en 4.500 toneladas respecto a versiones anteriores. 

El Nou Mestalla contará con una cubierta de alta tecnología de 41.000 m² integrada en el skyline de Valencia. Foto: Fenwick Iribarren.

Los 50 pilares de acero S355, de 38 metros de altura y 30 toneladas de peso cada uno, son los elementos más visibles de ese sistema. Actúan como columnas exteriores que sustentan el anillo de compresión y que, al mismo tiempo, forman parte de la imagen de fachada del estadio: una columnata de acero que evoca la arquitectura de un tholos griego, según la propia descripción del proyecto presentado por el club en 2024, y que dota al nuevo recinto de una presencia reconocible en el skyline del norte de Valencia. 

Detalle de los pilares de acero S355. Además de su función estructural, estos elementos definen la estética exterior del estadio inspirada en la arquitectura clásica. Foto: Fenwick Iribarren.

Un estadio pensado para los próximos cincuenta años 

La cubierta no protegerá solo del sol y de la lluvia. Está diseñada para tamizar la luz mediterránea sobre la totalidad de los 70.044 asientos, mejorar la acústica de la grada, replicando en el nuevo estadio el efecto sonoro que ha hecho legendario al viejo Mestalla, e integrar una instalación fotovoltaica en su perímetro exterior. Esta última, desarrollada por Octopus Energy como socio fundador sostenible del proyecto, convertirá la cubierta en un generador de energía renovable y contribuirá a posicionar al Nou Mestalla como una de las infraestructuras deportivas más eficientes de España. 

Detalle de las áreas VIP, donde el diseño y la integración tecnológica buscan elevar la experiencia gastronómica y el valor urbano del estadio. (Foto: Fenwick Iribarren).

El proyecto cumple con todos los parámetros de la elite stadia list de la UEFA, lo que permitirá al estadio acoger grandes finales europeas, partidos de selecciones internacionales y, si los plazos se cumplen, partidos del Mundial 2030. Con una inversión total para terminar las obras estimada en 139,7 millones de euros, respaldada en parte por un bono de 240 millones colocado con el fondo Goldman Sachs, el Nou Mestalla es hoy uno de los proyectos de arquitectura deportiva más relevantes del continente.  

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Smiljan Radić Clarke, “el arquitecto de la fragilidad”, recibe el Premio Pritzker 2026

Hay premios que llegan a quienes ya llevan décadas en los titulares. Y hay premios que encuentran a quien trabaja desde los márgenes, sin buscar el foco, construyendo proyecto a proyecto una obra que solo se entiende en su conjunto.

El Premio Pritzker 2026 pertenece a la segunda categoría. Su ganador, el arquitecto chileno Smiljan Radić Clarke, de 60 años, fue anunciado el pasado 12 de marzo como el 55.º laureado de la distinción más prestigiosa de la arquitectura mundial, convocada anualmente desde 1979 por la Fundación Hyatt y dotada con 100.000 dólares y una medalla de bronce.

Una arquitectura que prefiere la fragilidad a la certeza

La cita del jurado de 2026 resume con precisión la propuesta de Radić: su obra se sitúa en la encrucijada entre la incertidumbre, la experimentación con los materiales y la memoria cultural. Y, en ella, la fragilidad se antepone a cualquier pretensión injustificada de certeza.

Teatro Regional del Biobío en Concepción (Chile)

Teatro Regional del Biobío en Concepción (Chile) destaca por su membrana envolvente que juega con la luz y la levedad.

Sus edificios parecen temporales, inestables o deliberadamente inacabados, casi a punto de desaparecer, pero ofrecen un refugio estructurado que abraza la vulnerabilidad como condición intrínseca de la experiencia vivida. Es una declaración que podría sonar paradójica: ¿cómo puede un edificio ser, a la vez, frágil y un refugio? La respuesta está en su trayectoria de tres décadas desde los confines del mundo.

Nacido en Santiago en 1965, hijo de padre de origen croata y madre de ascendencia inglesa, Radić se tituló en la Pontificia Universidad Católica de Chile en 1989 y amplió su formación en historia y estética en el Instituto Universitario di Architettura di Venezia. En 1995 fundó en Santiago su estudio Smiljan Radić Clarke, desde el que ha desarrollado una carrera que el New York Times ya describía en 2014 “como la de una estrella del rock entre los arquitectos”, aunque más conocida en los círculos intelectuales y artísticos que entre el gran público. 

Treinta años de obra desde los confines del mundo

A lo largo de tres décadas, Radić ha construido una obra heterogénea en escala y programa: restaurantes, bodegas, centros de artes escénicas, museos, viviendas, instalaciones efímeras, pabellones. Lo que une proyectos aparentemente tan distintos no es un lenguaje formal reconocible a primera vista, sino una actitud hacia el lugar, los materiales y la experiencia del que habita o visita el espacio. Cada proyecto es abordado, según señala el propio jurado del Pritzker, como una investigación singular, que emerge de sus condiciones particulares en lugar de una fórmula distintiva. 

Entre sus obras más citadas figura el Pabellón de la Serpentine Gallery de Londres (2014), una cápsula semitranslúcida de fibra de vidrio apoyada sobre grandes bloques de piedra de cantera, que combinaba referencias a la ciencia ficción con una evocación de lo primordial. La pieza, un encargo de enorme visibilidad internacional, fue descrita por la crítica especializada como una obra capaz de pertenecer al mismo tiempo a un mundo de ciencia ficción y a un pasado primigenio.

Pabellón de la Serpentine Gallery de Londres (2014)

El pabellón de 2014 combinaba referencias de ciencia ficción con una evocación de lo primordial.

En Chile, obras como el Teatro Regional del Biobío en Concepción (2018), el restaurante Mestizo en Santiago (2006), la bodega Viña Vik en Millahue (2013) o la ampliación del Museo Chileno de Arte Precolombino (2013) han consolidado su posición como una de las voces más originales de la arquitectura latinoamericana contemporánea. 

Materiales sin jerarquía y su conexión con España

Una de las claves de la obra de Radić es su relación con los materiales. empleados de un modo que no es nostálgico ni meramente pragmático: hormigón, piedra, madera, vidrio, policarbonato o telas plásticas conviven en sus proyectos sin que ninguno ocupe un lugar jerárquicamente superior. Lo refinado y lo tosco, lo permanente y lo provisional coexisten sin distinción clara. El resultado son espacios inmediatamente reconocibles, pero conceptualmente evasivos. 

El presidente del jurado, Alejandro Aravena, describió a Radić como alguien que desarrolla su práctica en circunstancias implacables, desde los confines del mundo, con un estudio formado por apenas unos pocos colaboradores, y que es capaz de llevarnos al núcleo más íntimo del entorno construido y de la condición humana. El fallo del jurado señala algo más allá del reconocimiento individual: en un momento en que la arquitectura enfrenta límites planetarios y un creciente escepticismo ante la ambición monumental, el Pritzker parece reconocer un paradigma más silencioso, en el que la fragilidad, la humildad y la incertidumbre se convierten en herramientas creativas. 

Una conexión con España que se refuerza 

El reconocimiento llega en un momento en que la presencia de Radić en España es más activa que nunca. En junio participará en el Festival Internacional de Arquitectura y Diseño Concéntrico de Logroño, donde instalará una estructura efímera inspirada en los circos itinerantes que recorren las costas chilenas. Además, trabaja en un proyecto hotelero en la zona del Matarraña, en Aragón, y tiene en marcha otros encargos en Albania, Suiza y el Reino Unido. 

En 2017 fundó la Fundación de Arquitectura Frágil, una plataforma para apoyar la arquitectura experimental, cuyo nombre resume con exactitud su postura ante la disciplina. El propio Radić lo explica en palabras recogidas por el sitio oficial del Premio Pritzker: “La arquitectura se sitúa entre formas grandes, masivas y perdurables, estructuras que se yerguen bajo el sol durante siglos esperando nuestra visita, y construcciones más pequeñas y frágiles, fugaces como la vida de una mosca. En esta tensión de tiempos dispares, nos esforzamos por crear experiencias con una presencia emocional, animando a las personas a detenerse y reconsiderar un mundo que tan a menudo las pasa por alto con indiferencia”. 

Para el sector de la construcción, el galardón a Radić propone una reflexión que va más allá de la disciplina arquitectónica: ¿qué significa construir bien cuando los mejores edificios son aquellos que parecen no querer imponerse? 

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La oficina internacional de diseño e innovación Carlo Ratti Associati (CRA) ha ideado un sencillo y futurista vivac

La construcción imposible en los Alpes que cambia la forma de hacer alpinismo

Fabricado con madera contralaminada, aerogel y metal y autosuficiente en sus suministros básicos, mediante energía fotovoltaica y un sistema de condensación de aire para proporcionar agua limpia. Así es el revolucionario vivac creado digitalmente por la oficina internacional de diseño e innovación Carlo Ratti Associati (CRA) en colaboración con el Salone del Mobile Milano (referente internacional en el mundo del diseño y el mobiliario). El proyecto se expondrá inicialmente como pabellón temporal, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Invierno de febrero de 2026 (Cortina, Milán) para celebrar la cultura alpina. Tras el evento, será trasladado en helicóptero hasta su ubicación definitiva, en los Alpes, donde servirá de refugio a alpinistas de varias generaciones.

Diseño innovador

Mediante el escaneo digital de formaciones rocosas alpinas, el equipo creó un modelo 3D preciso del paisaje, que sirvió de base para el diseño del refugio. El resultado es una estructura en forma de concha, inspirada en las formaciones cristalinas de los Alpes, que se integra con la forma de su entorno.

La oficina internacional de diseño e innovación Carlo Ratti Associati (CRA) ha ideado un sencillo y futurista vivac con el que vivir una experiencia inmersiva con la naturaleza en medio de las montañas nevadas. Imagen: Carlo Ratti Associati 

El montaje de los vivacs a gran altitud, con herramientas y materiales limitados, sólo permite soluciones prácticas. Es por ello que CRA adoptó un enfoque muy diferente, cambiando la sencillez por la total modernidad.

Proyectado para ser completamente autosuficiente, el vivac cuenta con un sistema fotovoltaico de 5 kW de potencia máxima con almacenamiento, que abastece todas sus necesidades energéticas, incluyendo la conexión a la red. En una zona sin acceso a fuentes de agua naturales, el vivac utiliza un sistema de condensación de aire para producir varios litros de agua potable al día, garantizando así que personas escaladoras y senderistas siempre tengan acceso a agua limpia, incluso en caso de emergencia. A diferencia de los vivacs tradicionales, que se pintan de colores brillantes para garantizar la visibilidad en días nublados o con niebla, el refugio adopta un enfoque más sutil, integrándose sutilmente en el paisaje. En su lugar, una luz roja brillante se activa sólo en condiciones de visibilidad limitada, reduciendo su impacto visual y garantizando la seguridad en momentos críticos.

Imagen: Carlo Ratti Associati

Un ambicioso proyecto circular que conecta y respeta

Desde Carlo Ratti Associati han buscado no sólo crear un refugio seguro, sino también que sea sostenible y duradero permitiendo una experiencia inmersiva con la naturaleza. Muchos de los miembros de la compañía son escaladores experimentados, por lo que conocen de primera mano las condiciones óptimas para el desarrollo de estos vivacs en el entorno de los Alpes.

Según afirma Carlo Ratti, «el gran arquitecto italiano del siglo XX, Gio Ponti, dijo una vez que la arquitectura es ‘como un cristal’. Lo tomamos literalmente en este diseño, utilizando la fabricación digital para diseñar el campamento como si fuera parte de las formaciones rocosas naturales que dan forma a los Alpes».

La estructura construida con madera laminada cruzada, metal y aerogel contará con una enorme fachada de cristal para poder disfrutar de las maravillosas vistas alpinas. Imagen:  CRA-Carlo Ratti Associati 

La pared de cristal del vivac ofrece una vista meditativa de los Alpes circundantes. Además de su función como refugio, la estructura ofrece un santuario temporal: un lugar para la reflexión, el descanso y la conexión con la naturaleza.

La arquitectura del futuro

En palabras de María Porro, presidenta del Salone del Mobile Milano, «el campamento de CRA-Carlo Ratti Associati transmite una visión del diseño que compartimos: capaz de combinar paisaje, innovación y respeto. Habla de un futuro en el que la arquitectura no se impone, sino que se adapta, observa y dialoga con el entorno, destacando nuestro material preferido, la madera, como emblema del diálogo con la naturaleza. Es un gesto que convierte la investigación en una forma de armonía con el mundo natural y que, en su viaje desde nuestra Milán hasta los Alpes, expresa los principios que compartimos: un diseño circular y responsable».

Foto: Carlo Ratti Associati

Imagen: Carlo Ratti Associati

Este campamento es el último de una serie de proyectos clave de CRA que fusionan el mundo natural y el artificial. Entre sus trabajos anteriores se encuentran las galardonadas antorchas olímpicas del estudio para los Juegos de Milán-Cortina 2026, así como el recientemente inaugurado AquaPraça en Venecia, pieza central del Pabellón Italiano en la COP30. A través de proyectos como el vivac alpino, CRA reafirma su compromiso con la creación de una arquitectura que trabaje con la naturaleza, y no contra ella.

Fuente: CRA-Carlo Ratti Associati

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Beatriz Oliete: «Las personas trabajadoras de la edificación han de adquirir nuevas competencias o actualizar las existentes»

Beatriz Oliete Galiano, responsable del departamento de Proyectos Internacionales en la Fundación Laboral de la Construcción, es experta en proyectos de formación, inclusión y sostenibilidad cofinanciados por programas de la Unión Europea. 

Licenciada en Sociología y máster Prevención de Riesgos Laborales en la especialidad de Ergonomía y Psicosociología, cuenta con más de 16 años de experiencia en varios campos: investigación cualitativa y cuantitativa en las áreas de empleo y mano de obra, formación y competencias, asuntos y políticas sociales, prevención de riesgos y género; y más de 40 investigaciones realizadas.

Hablamos con ella sobre Construye 2030, un proyecto que se centra en tres objetivos: relanzar la Plataforma Nacional de Cualificación; detectar las necesidades de formación que existen en el sector en su transición hacia la sostenibilidad y proponer medidas que aborden dichas necesidades y que promuevan la atracción de otros profesionales al sector, especialmente a jóvenes y mujeres.

Beatriz Oliete, responsable de Proyectos Internacionales de la Fundación Laboral de la Construcción.

Beatriz, ¿podrías darnos una visión general del proyecto Construye 2030 y su importancia para el sector de la construcción?

A través del proyecto ‘Construye 2030’, cofinanciado por el programa Life Clean Energy Transition de la Comisión Europea, que es la cuarta iniciativa BUILD UP Skills en España, se ha buscado determinar y analizar qué competencias son necesarias para que los profesionales de la construcción puedan abordar la transición energética del sector y, de forma general, concienciar al resto de la ciudadanía sobre la importancia de crear edificios de consumo de energía cero y de la utilización eficiente de los recursos. 

Para este fin, a través del proyecto ‘Construye 2030’ seis entidades españolas heterogéneas (representantes sectoriales, la Administración Pública, miembros de la comunidad científica y educativa, y los agentes sociales), lideradas por la Fundación Laboral de la Construcción han llevado a cabo un Statu Quo donde se analiza la situación actual del sector y recoge las necesidades formativas actuales y futuras para lograr el rendimiento energético de los edificios y contribuir al cumplimiento de los objetivos climáticos europeos de la Agenda 2030.

A raíz de este documento se publicó una Hoja de Ruta de formación con medidas propuestas para responder a la necesidad de profesionales formados y cualificados en el ámbito de la construcción ‘eco’ y sostenible. 

Paralelamente se (re)lanzó la plataforma ‘Red Construye’, un espacio colaborativo dedicado a la formación para el sector, donde se comparte documentación relevante, encuestas y reuniones con agentes sociales y personas expertas en construcción, formación, sostenibilidad y del ámbito científico. 

Reunión del grupo de trabajo realizado en las instalaciones de Fundae, uno de los socios del proyecto Construye 2030.

Durante el evento Iniciativas de formación y empleo para una construcción sostenible, celebrado en julio de 2024 en el COAM, se mencionó un «Statu Quo» del sector. ¿Qué aspectos destacarías de este análisis inicial?

El Statu Quo es un documento en el que se recoge el estudio sobre el panorama actual del sector de la construcción en España, realizado por los socios a lo largo de más de un año, donde se describen las últimas novedades y estrategias nacionales, la contribución del sector a los objetivos climáticos y donde se analiza la respuesta del sistema de educación a la demanda de competencias verdes.

En el Estudio se recoge el análisis de los agentes, voces representativas del sector de diversos perfiles y ámbitos de trabajo (educativo, político, administrativo, social y medioambiental) sobre la oferta educativa de FP y universitaria/máster relacionada con las energías renovables, la eficiencia energética, las tecnologías digitales y la construcción con criterios de sostenibilidad, en general. Incluyendo las barreras (de recursos, administrativas, propias del sector y educacionales o estructurales) que condicionan la formación sectorial.

¿Cuáles son los resultados más importantes del informe que se ha elaborado?

El informe es una foto real, pormenorizada y muy actualizada de cómo es el sector de la construcción en España, incluyendo la legislación y estrategias nacionales para lograr la sostenibilidad del parque inmobiliario, estadísticas, proyectos relevantes relacionados, las lagunas competenciales de la mano de obra para alcanzar los Objetivos 2030, las barreras que encuentra la construcción en su camino hacia la descarbonización, y el sistema educativo y formativo a nivel nacional en este ámbito.

En cuanto a la oferta formativa en eficiencia energética y el uso de energías renovables en el sistema de FP y universitario/máster, en el informe se recoge la consulta realizada a personas expertas que coinciden en que no es adecuada. En este sentido, afirman que es dispersa y, en ocasiones, demasiado genérica; aunque valoran más positivamente la ofertada por la FP considerando necesario un mayor enfoque práctico.

Con relación a la formación sectorial se percibe que la oferta de la formación en eficiencia energética y el uso de energías renovables necesita un mayor grado de alineación a determinados puestos de trabajo, así como mayor peso de la parte práctica.

En el Estudio se ha valorado, de forma pormenorizada, la vinculación e importancia de los diferentes perfiles profesionales que intervienen en una obra con relación a la eficiencia energética y los sistemas de energía renovable. Apreciando una mayor vinculación en aquellas relacionadas con la instalación de aislamiento térmico de edificios, de producción de energía renovable, bombas de calor y aerotermia, y de células fotovoltaicas. 

Evento celebrado para presentar balance del proyecto Construye 2030.

Uno de los objetivos de ‘Construye 2030’ es determinar qué competencias serán necesarias para abordar la transición energética en el sector de la construcción. ¿Qué hallazgos del informe destacarías en relación con la sostenibilidad y dichas competencias?

Los Objetivos de sostenibilidad energética marcados por la Unión Europea para 2030 plantean que las personas trabajadoras de la edificación han de adquirir nuevas competencias o actualizar las existentes. Esto requiere un esfuerzo formativo que afecta a toda la cadena de valor del sector de la construcción, por lo que en el informe hemos analizado el grado de integración de competencias relacionadas con el uso de energías renovables, eficiencia energética y edificios de consumo de energía casi nulo en la oferta de formación del país.

En relación con la acreditación de las competencias a través de la experiencia, las personas expertas consultadas han afirmado que servirá para justificar las competencias existentes y el reconocimiento de las cualificaciones de los/as trabajadores/as. Para ello, ven fundamental trabajar en un modelo de formación continuada, especializada y multidisciplinar, que permita una mejor integración de las novedades que surjan en el sector (EE y RES, industrialización, uso BIM, etc.), y que facilite la incorporación del alumnado al mercado laboral. Ponen de manifiesto la dificultad de compaginar trabajo y formación. Como parte de las soluciones aportadas está la oferta de microcompetencias o microcredenciales y la evaluación de todas las formaciones. 

Así mismo, las personas expertas consideran relevante destacar como barrera, el poco desarrollo de la estructura generada para las familias profesionales del sector de la construcción y afines en el ámbito de la formación reglada. Y, como hándicap, la escasa presencia de grados y centros donde cursar este tipo de formación.

También durante el evento se mencionó que un 30% de los trabajadores del sector se jubilará para 2030. ¿Qué impacto se prevé que tenga esta situación en la construcción y cómo se está preparando al sector para esta transición?

Efectivamente, además se prevé que, como parte de la Oleada de renovación que se ejecutará en España para el 2030, se generarán entre 33.000 y 88.000 nuevos puestos de trabajo más, lo que conlleva una necesidad de formar y actualizar las competencias de las personas trabajadoras en nuevos sistemas constructivos, tecnologías, la introducción de la eficiencia energética en el diseño o la adaptación de las edificaciones a nuevas condiciones climáticas.

En total, se estima que entre 2024 y 2030 se necesitarán en España en torno a 436.719 personas ocupadas en profesiones altamente relevantes para la eficiencia energética.

Para conseguir superar este bache y atraer mano de obra cualificada a la construcción, se han lanzado políticas e iniciativas europeas (muchas de ellas traspuestas o aplicadas en España) para integrar a jóvenes y mujeres al sector. Un ejemplo de ello es el Pacto Europeo por las Competencias, que tiene como objetivo apoyar a las organizaciones públicas y privadas en la mejora y adquisición de nuevas habilidades, para que profesionales puedan prosperar a través de la doble transición verde y digital. 

El Pacto por las Competencias en la Construcción fue suscrito el 8 de febrero de 2022 por los interlocutores sociales europeos del sector de la construcción, FIEC (European Construction Industry Federation) y EFBWW (European Federation of Building and Woodworkers), en cooperación con EBC (European Builders Confederation). Este acuerdo tiene la ambición de mejorar la cualificación y recualificar al menos al 25 % de la mano de obra de la construcción de la UE (3 millones de personas trabajadoras) entre 2022 y 2027, mediante la creación de asociaciones sólidas, el seguimiento de la oferta/demanda ocupacional y la anticipación de las necesidades de conocimientos y habilidades.

Reunión de socios del proyecto Construye 2030.

Hablemos ahora de titulaciones. ¿Qué análisis se han realizado sobre las titulaciones de formación profesional y universitaria relacionadas con la construcción sostenible? ¿Se han hallado datos destacables?

En el informe se ha analizado la formación relacionada con el uso de energías renovables, eficiencia energética y los edificios de consumo de energía casi nulo en el sistema educativo y de formación continua en ambos niveles. 

En este sentido, se ha comprobado que la oferta del sistema de Formación Profesional o FP, tanto de formación formal como de no formal, está compuesta por cursos dirigidos exclusivamente a operarios/as especializados/as y mandos intermedios (encargado/a de obra, por ejemplo). Mientras que la oferta del sistema universitario, tanto de formación formal como de no formal, consta de títulos cuyos egresados son los que desempeñan las actividades de diseño y elaboración de proyectos, de inspección o asesoría de construcción de sistemas constructivos, que en España son principalmente arquitectos/as, arquitectos/as técnicos/as, e ingenieros/as de diversas especialidades.

Esta realidad pone de manifiesto la necesidad de que la cuestión ‘eco’ o sostenible sea una materia transversal en toda la formación en construcción, lo que ayudará que de manera genérica la formación sectorial sea más atractiva, con mejor y mayor reconocimiento.

Y tirando de este hilo, ¿qué ocupaciones emergentes creen que serán clave en el sector de la construcción en los próximos años?

Gracias a la consulta de personas expertas, en el informe se han identificado perfiles emergentes y relevantes de cara a alcanzar los objetivos sostenibles, los cuales han sido diferenciados en dos niveles.

Por un lado, en relación con los perfiles correspondientes al segmento de personas trabajadoras en oficina se identifica al gestor/a de rehabilitación del proceso energético que tendría capacidad de gestión desde varios enfoques y trato con diferentes actores, el gestor/a de comunidades energéticas que tendría un perfil multidisciplinar, y el puesto de personas expertas en Certificación energética.

Por otro lado, en relación con los perfiles correspondientes al segmento de trabajadores/as de obra se han identificado el puesto de especialista en estructuras del edificio que se encargaría del encofrado o de sistemas alternativos, y de estructuras que no supongan el empleo masivo de hormigón o que utilicen reutilizados.

En relación a los ya profesionales, ¿qué perfiles han identificado como los más necesitados de formación adicional?

Poniendo el foco en la eficiencia energética y el uso de energías renovables, las personas expertas consideran que actualmente los puestos más demandados en tareas de ejecución en obra son los relacionados con los procesos de instalación (fontanería, electricidad, climatización…). 

Sin embargo, consideran que, tal y como hemos reflejado en el informe, esto es insuficiente y que también se debería poner el foco en los/as técnicos/as superiores que intervienen en una obra (diseñadores/as, proyectistas…) ya que se detectan lagunas competenciales en este ámbito. Por ello, en el Statu Quo defendemos que es necesario informar sobre las actividades productivas del sector de la construcción, así como dar difusión y publicidad a las ocupaciones del sector más demandadas en el ámbito de la construcción sostenible y la rehabilitación energética.

Respecto a cualificaciones. ¿Cuáles son las principales barreras que enfrenta el sector en términos de cualificación?

En términos de cualificación en eficiencia energética y uso de energías renovables hemos encontrado diferentes barreras que van desde el desconocimiento sobre la oferta formativa existente en la actualidad en dicho ámbito que en ocasiones está motivada por la escasa difusión, pasando por la falta de atractivo que tiene el sector de la construcción en el imaginario social, hasta llegar a la falta de financiación público-privada que dificulta el acceso a la formación.

Además, es importante señalar el hándicap que supone la estructura actual del sector, formada en su mayoría por pymes que, en muchas ocasiones, no disponen de los recursos organizativos necesarios para favorecer la formación de sus trabajadores/as o de ellos/as mismos/as en esta materia, pues el esfuerzo administrativo y productivo es mayor que para el de una empresa grande.

Material proyecto Construye 2030.

¿Qué estrategias proponen para superar estas barreras y garantizar una mano de obra cualificada y adaptada a las necesidades futuras?

Entre las medidas aportadas para superar dichas barreras, las personas expertas consultadas coincidieron en que la financiación pública es un importante impulso para mejorar el acceso a la formación en materia de eficiencia energética y uso de energías renovables. Por lo que sería deseable que existieran convocatorias extraordinarias dirigidas específicamente al sector y financiadas para cubrir las necesidades de formación y cualificación en estas materias. Además de lograr una mayor flexibilidad en el horario para formación, así como una disminución en el número de participantes mínimos que se necesitan para poder llevar a cabo los cursos subvencionados y la (re)modelación de los modos de impartición de cara a asegurar la continuidad de los ciclos formativos.

En lo que se refiere a la estructura del tejido empresarial, los/as expertos/as afirmaron que si bien la realidad es la que es, las pymes cuentan con asociaciones empresariales, asesorías y consultoras que realizan el trabajo de mantener a las empresas actualizadas en términos de formaciones necesarias.

Todo ello nos presenta un futuro esperanzador en el que la construcción aplique las soluciones necesarias para acercarse a los Objetivos climáticos. 

Poniendo la vista en el futuro, ¿cómo se prevé que el sector de la construcción evolucione en los próximos años en términos de sostenibilidad y eficiencia energética?

Por todo lo dicho, se prevé que el sector de la construcción transite hacia un modelo más sostenible y ecológico que ayude a respaldar los compromisos europeos asumidos por España para 2030 y recogidos en la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética. Todo ello supondrá un aumento de al menos 436.719 personas ocupadas en profesiones altamente relevantes para la eficiencia energética en total, entre los años 2024 y 2030, lo que repercutirá en una (re)modelación del sistema educativo y de formación que tendrá que adaptarse para ofrecer nuevas oportunidades laborales en el marco de este nuevo paradigma productivo que busca impulsar la transición hacia una economía sostenible, resiliente y baja en emisiones de gases de efecto invernadero.

Entrevista de Beatriz Oliete, responsable del departamento de Proyectos Internacionales en la Fundación Laboral de la Construcción, en la revista especializada NAN Arquitectura.

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