El origen del Acueducto de Segovia: una cantera con producción casi industrial

El Acueducto de Segovia es uno de los monumentos romanos mejor conservados del mundo y símbolo indiscutible del país. Además, en la última década se ha investigado en profundidad el origen de la piedra utilizada en la construcción de esta obra de ingeniería, que ha resistido el paso del tiempo durante casi dos mil años.

 La cantera de El Berrocal: la fábrica de piedra romana

Un equipo de investigación especializado en arqueología inició en 2017 un estudio centrado en un extenso yacimiento de granito situado en El Berrocal, dentro del término municipal de Ortigosa del Monte, a unos 12 kilómetros de Segovia. Este enclave, con una superficie aproximada de 250 hectáreas, podría haber sido la principal fuente del granito empleado en la construcción del Acueducto.

Lo que ha llamado la atención del equipo científico es el carácter casi industrial de la extracción en época romana, al no tratarse de una simple explotación esporádica, sino de una operación organizada que generaba grandes bloques de granito de forma sistemática, listos para ser transportados por las personas encargadas de construir esta obra.

Cantera El Berrocal. Foto: El Berrocal. Cantera Histórica. Ortigosa del Monte.

Evidencias arqueológicas

En el yacimiento se han documentado numerosas evidencias de una intensa actividad extractiva, como marcas de cuñas metálicas en la roca, áreas de forja, restos de herramientas y diversas estructuras auxiliares. Estos indicios permiten afirmar que el trabajo de la piedra se realizaba de manera continuada y altamente especializada.

El Berrocal cuenta con una superficie de, aproximadamente, 250 hectáreas. Foto: El Berrocal. Cantera Histórica. Ortigosa del Monte.

En este contexto, José Miguel Labrador Vielva, uno de los arqueólogos que participan en la investigación, explica que las huellas visibles en los bloques graníticos del yacimiento revelan un proceso de extracción bien definido: este comenzaba con la apertura de ranuras en la roca mediante cinceles de hierro, en las que posteriormente se introducían estacas o cuñas de hierro y madera. Al ser humedecidas, estas cuñas aumentaban de volumen, provocando la fractura controlada de la piedra en los puntos previamente seleccionados. De este modo, se obtenían bloques compartimentados con caras planas, que finalmente eran tallados hasta alcanzar el tamaño y el acabado requeridos en cada caso.

A ello se suman los resultados de los análisis geoquímicos, que indican que más de la mitad de los sillares del Acueducto estudiados presentan una composición compatible con el granito de El Berrocal. Este dato refuerza de manera significativa la hipótesis de que dicha cantera fue la principal fuente de material empleada por los romanos en su construcción.

De la cantera a la ciudad

Además, el grupo de investigación ha identificado también restos de una calzada romana que se extiende desde El Berrocal hasta Segovia, lo que sugiere que los bloques graníticos eran transportados por carros tirados por bueyes hasta la ciudad para ser integrados en el Acueducto.

Este dato no solo habla de la logística de la época, sino también del grado de organización técnica y social que debió tener esta civilización para levantar una obra tan monumental empleando recursos y tecnología de hace casi dos milenios.

Imagen de la excavación. Foto: El Berrocal. Cantera Histórica. Ortigosa del Monte.

Herencia y futuro

Conocer el origen de los materiales ayudan a entender mejor las técnicas constructivas antiguas y pueden ser clave para futuras labores de conservación del Acueducto.

Además, El Berrocal se perfila como un lugar de interés histórico y cultural, capaz de aportar nueva luz sobre la relación entre las canteras romanas y la arquitectura monumental en la Península Ibérica.

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Frank Ghery falleció el California a los 96 años

Adiós a Frank Gehry, un icono de la arquitectura contemporánea mundial

Autor de obras icónicas y extravagantes que casi parecían esculturas, el arquitecto que convirtió el metal en olas, Frank Gehry ha fallecido a los 96 años. Con él se cierra definitivamente una época. Fue uno de los arquitectos más talentosos de su tiempo, enormemente productivo en la última etapa de su vida y uno de los pioneros en usar la tecnología en combinación con el metal, especialmente el titanio, para crear estructuras de una geometría nunca antes vista. Considerado como uno de los más destacados representantes del deconstructivismo, para él, la obra arquitectónica debía ser concebida como una obra de arte integral cuyo resultado pudiera asemejarse al ofrecido por una escultura.

Canadiense afincado en Los Ángeles, donde su estilo despuntó 

Nacido en 1929, su trayectoria revela una evolución profunda que va desde un funcionalismo inicial hasta un lenguaje expresionista y fluido asociado al deconstructivismo y a la exploración material y tecnológica más avanzada. Esta transformación constante convirtió su obra en referencia mundial.

Tras trasladarse a Los Ángeles desde su natal Toronto, Gehry estudió arquitectura en la University of Southern California y posteriormente urbanismo en Harvard. Sus primeros trabajos en estudios como Victor Gruen Associates le permitieron familiarizarse con la arquitectura comercial y con los principios del urbanismo moderno, aunque pronto comenzó a cuestionar las limitaciones de esos enfoques. 

Desde que abriera su estudio de arquitectura en Los Ángeles en 1962, Gehry dejó claro que no se parecía a ningún otro. Sus colecciones de mobiliario Easy Edges y Experimental Edges, elaboradas en la década de los años 70 a partir de cartón y tablero de fibra, fueron sus primeras obras en acaparar la atención nacional, al proponer soluciones de asiento asequibles, sostenibles y de producción masiva en pleno auge del movimiento medioambiental en Estados Unidos. Sin embargo, fue la renovación de su propio bungalow de dos plantas en Santa Mónica la que consolidó definitivamente su nombre en la arquitectura de vanguardia. 

Franck Gehry, uno de los arquitectos más talentosos de su tiempo falleció en su casa de Santa Mónica (California) a los 96 años. Foto: Mario Kroes.

El Guggenheim de Bilbao, un antes y un después en su carrera y para la ciudad 

Gehry se convirtió en una estrella internacional gracias al diseño del Guggenheim Bilbao, un edificio ondulante de titanio y piedra caliza que también definió su estilo arquitectónico. El proyecto no sólo revitalizó la ciudad, sino que desencadenó todo un auge económico y turístico que la transformó en el destino cultural que es hoy. 

La construcción del Museo Guggenheim Bilbao tuvo lugar entre octubre de 1993 y octubre de 1997 y el emplazamiento elegido, en una curva de un antiguo muelle de uso portuario e industrial, supuso la recuperación de la ría del Nervión para la ciudad y su reurbanización para la cultura y el ocio.

Debido a la complejidad matemática de las formas curvilíneas proyectadas por Gehry, éste decidió emplear un avanzado software inicialmente utilizado en la industria aeroespacial, CATIA, para trasladar fielmente su concepto a la estructura y facilitar su construcción. Para la piel exterior del edificio, el arquitecto eligió el titanio tras descartar otros materiales y comprobar su comportamiento en unas muestras que había en el exterior de su propio estudio. El acabado de las cerca de 33.000 finísimas planchas de titanio consigue un efecto rugoso y orgánico, al que se suman los cambios de tonalidad del material según la atmósfera reinante. Los otros dos materiales empleados en el edificio, piedra caliza y vidrio, armonizan perfectamente, logrando un diseño arquitectónico de gran impacto visual, hoy día convertido en verdadero icono de la ciudad en todo el mundo.

La parte más alta del edificio está coronada por un gran lucernario en forma de flor metálica que cubre el Atrio, uno de sus rasgos más característicos.

El Museo Guggenheim Bilbao catapultó a Frank Gehry a la fama y puso la ciudad vasca en el mapa internacional. Foto: guggenheim-bilbao.eus.

Impacto en todo el mundo 

Su obra es extensa y en ella destacan otros edificios como el Walt Disney Concert Hall, “gemelo” del Guggenheim y sede de la Filarmónica de Los Ángeles, situado en el centro financiero de la ciudad. Empezó a construirse en 1999 y fue inaugurado en octubre de 2003; no sólo fue aclamado por su diseño y por su acústica, sino que revitalizó estética y culturalmente el distrito.

En 2014, de la mano de Bernard Arnault y del entonces presidente francés François Hollande, inauguró otro de sus edificios estrella, la Fundación Louis Vuitton de París, 11.000 metros cuadrados de arte y cristal. Quedará ya como obra póstuma el Guggenheim de Abu Dabi, que tiene prevista su apertura para el próximo año 2026, tras más de 20 desde que se le encargó y con una década larga de retrasos, así como, precisamente la tienda de Vuitton en Beverly Hills, de casi 8.000 metros cuadrados.

El exterior del Walt Disney Concert Hall, sede de la Filarmónica de Los Ángeles. Foto: Mitch Diamond (Getty Images).

También la Casa Danzante, en Praga, inspirada en Fred Astaire y Ginger Rogers; o la bodega de Marqués de Riscal en Elciego, en Rioja Alavesa (País Vasco), forman parte de su extenso legado arquitectónico por todo el mundo.

Casa Danzante, en Praga.

Sus diseños han recibido más de cien premios en todo el mundo y su trayectoria ha sido reconocida por los prestigiosos Premio Pritzker (1989), y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2014.  

Bodegas Marqués de Riscal, en Elciego (País Vasco).

Fuente: El País, Revista AD, Museo Guggenheim Bilbao 

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Recreación calzada romana

¿Cómo era la red vial del Imperio romano hace miles de años? Un ambicioso mapa digital revela nuevos datos

El proyecto Itiner-e, fruto de la investigación realizada por un equipo de la Universitat Autònoma de Barcelona y el arqueólogo Tom Brughmans en la Universidad de Aarhus (Dinamarca), ha revelado el mapa digital más detallado jamás creado sobre las carreteras del Imperio romano. La investigación, publicada en la revista Scientific Data del grupo Nature, proyecta, por primera vez, una cartografía exhaustiva e identifica casi 300.000 kilómetros de carreteras imperiales, el doble de los registros anteriores, el equivalente a siete vueltas al mundo. 

Su base abarca la totalidad del Imperio en torno al año 150, con un área de casi cuatro millones de kilómetros cuadrados y una población estimada de 55 millones de personas. La novedad reside en la precisión cartográfica, alcanzada gracias a la combinación de datos arqueológicos, epigráficos e imágenes topográficas, que permite situar las calzadas con una resolución entre cinco y 200 metros.

El origen de Itiner-e se remonta a un esfuerzo conjunto iniciado en 2020. El equipo coordinado por Pau de Soto concibió el proyecto con el objetivo de crear un mapa digital completo de las vías romanas. Su desarrollo culminó tras cuatro años de trabajo con la integración de información dispersa en publicaciones arqueológicas, archivos regionales y catálogos de museos.

El resultado es impresionante: 299.171 kilómetros de caminos romanos trazados y divididos en 14.769 tramos, de los cuales un 34,58 % fueron clasificados como vías principales (como la célebre Vía Apia, conocida como la ‘reina’ de las grandes calzadas romanas) y el resto (más de 195.000 km) como rutas secundarias, muchas de ellas sin nombre, pero esenciales para la movilidad local.

La red de calzadas romanas creada por Itiner-e abarca cerca de 300.000 km. Foto: Itiner-e

Todos los caminos llevan a Roma 

Las dimensiones del Imperio romano representan uno de los ejemplos más notables de organización territorial de la Antigüedad. Su expansión alcanzó regiones de Europa, el norte de África y Asia Menor, articuladas por una red de calzadas que permitió el movimiento de legiones, mercancías y órdenes imperiales. Esa red se convirtió en el eje logístico y administrativo que sostuvo durante siglos el funcionamiento del Estado más extenso del mundo antiguo, un sistema en el que cada camino servía para conectar el poder de Roma con los territorios más alejados.

La magnitud de esa estructura explica el origen de la conocida idea de que todos los caminos llevaban a Roma, una realidad construida sobre una infraestructura planificada al detalle que generó nuevas rutas, enclaves y ciudades, y que impulsó el comercio y la expansión cultural del Mediterráneo.

Las carreteras romanas no eran simples caminos de tierra. Muchas de ellas estaban pavimentadas con piedra, equipadas con drenajes, puentes y mojones o señales con distancias marcadas. Eran verdaderas autopistas de la antigüedad, diseñadas para facilitar el rápido despliegue de legiones, la recaudación de impuestos, el comercio de bienes y la circulación de ideas, religiones y hasta enfermedades.

Este logro no sólo reconfigura la gran red vial del Imperio romano que existió entre el 27 a.C. y el 476 a.C. (unos 500 años), sino que aporta datos clave para estudiar fenómenos históricos como la propagación del cristianismo, las migraciones masivas tras la caída del Imperio, o el avance de pandemias como la peste antonina del siglo II d.C., que viajó desde el Medio Oriente hasta las urbes más occidentales por estas mismas rutas.

Representación artística de una calzada tipo del Imperio romano. Foto: ArtasMedia /Minerva / Itiner-e

Un recurso vivo para entender el mundo antiguo

Uno de los hallazgos más sorprendentes de este proyecto es que sólo el 2,7 % de la red se ha localizado con precisión absoluta. Es decir, son apenas 8.000 kilómetros de los 300.000 estipulados. Únicamente esta pequeña porción de caminos puede situarse con un margen de error inferior a 50 metros en terrenos montañosos y 200 en zonas planas. El 89,8 % se considera localizado con menor precisión, y el 7,4 % restante es simplemente hipotético, basado en inferencias geográficas o menciones históricas sin evidencia arqueológica concreta.

Está claro que aún falta mucho por descubrir, pero gracias a este mapa interactivo y abierto, arqueólogos y académicos de todo el mundo podrán contribuir con nuevos hallazgos y mejorar la exactitud del mapa con el tiempo (cada tramo de carretera tiene un identificador único, una fuente documentada y su nivel de certeza expresado).

Itiner-e permitirá, además, que otros investigadores puedan incorporar los datos de sus estudios manteniendo su autoría.

Más información sobre el proyecto en este vídeo

Fuente: El País, La Vanguardia, eldiario.es

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La oficina internacional de diseño e innovación Carlo Ratti Associati (CRA) ha ideado un sencillo y futurista vivac

La construcción imposible en los Alpes que cambia la forma de hacer alpinismo

Fabricado con madera contralaminada, aerogel y metal y autosuficiente en sus suministros básicos, mediante energía fotovoltaica y un sistema de condensación de aire para proporcionar agua limpia. Así es el revolucionario vivac creado digitalmente por la oficina internacional de diseño e innovación Carlo Ratti Associati (CRA) en colaboración con el Salone del Mobile Milano (referente internacional en el mundo del diseño y el mobiliario). El proyecto se expondrá inicialmente como pabellón temporal, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Invierno de febrero de 2026 (Cortina, Milán) para celebrar la cultura alpina. Tras el evento, será trasladado en helicóptero hasta su ubicación definitiva, en los Alpes, donde servirá de refugio a alpinistas de varias generaciones.

Diseño innovador

Mediante el escaneo digital de formaciones rocosas alpinas, el equipo creó un modelo 3D preciso del paisaje, que sirvió de base para el diseño del refugio. El resultado es una estructura en forma de concha, inspirada en las formaciones cristalinas de los Alpes, que se integra con la forma de su entorno.

La oficina internacional de diseño e innovación Carlo Ratti Associati (CRA) ha ideado un sencillo y futurista vivac con el que vivir una experiencia inmersiva con la naturaleza en medio de las montañas nevadas. Imagen: Carlo Ratti Associati 

El montaje de los vivacs a gran altitud, con herramientas y materiales limitados, sólo permite soluciones prácticas. Es por ello que CRA adoptó un enfoque muy diferente, cambiando la sencillez por la total modernidad.

Proyectado para ser completamente autosuficiente, el vivac cuenta con un sistema fotovoltaico de 5 kW de potencia máxima con almacenamiento, que abastece todas sus necesidades energéticas, incluyendo la conexión a la red. En una zona sin acceso a fuentes de agua naturales, el vivac utiliza un sistema de condensación de aire para producir varios litros de agua potable al día, garantizando así que personas escaladoras y senderistas siempre tengan acceso a agua limpia, incluso en caso de emergencia. A diferencia de los vivacs tradicionales, que se pintan de colores brillantes para garantizar la visibilidad en días nublados o con niebla, el refugio adopta un enfoque más sutil, integrándose sutilmente en el paisaje. En su lugar, una luz roja brillante se activa sólo en condiciones de visibilidad limitada, reduciendo su impacto visual y garantizando la seguridad en momentos críticos.

Imagen: Carlo Ratti Associati

Un ambicioso proyecto circular que conecta y respeta

Desde Carlo Ratti Associati han buscado no sólo crear un refugio seguro, sino también que sea sostenible y duradero permitiendo una experiencia inmersiva con la naturaleza. Muchos de los miembros de la compañía son escaladores experimentados, por lo que conocen de primera mano las condiciones óptimas para el desarrollo de estos vivacs en el entorno de los Alpes.

Según afirma Carlo Ratti, «el gran arquitecto italiano del siglo XX, Gio Ponti, dijo una vez que la arquitectura es ‘como un cristal’. Lo tomamos literalmente en este diseño, utilizando la fabricación digital para diseñar el campamento como si fuera parte de las formaciones rocosas naturales que dan forma a los Alpes».

La estructura construida con madera laminada cruzada, metal y aerogel contará con una enorme fachada de cristal para poder disfrutar de las maravillosas vistas alpinas. Imagen:  CRA-Carlo Ratti Associati 

La pared de cristal del vivac ofrece una vista meditativa de los Alpes circundantes. Además de su función como refugio, la estructura ofrece un santuario temporal: un lugar para la reflexión, el descanso y la conexión con la naturaleza.

La arquitectura del futuro

En palabras de María Porro, presidenta del Salone del Mobile Milano, «el campamento de CRA-Carlo Ratti Associati transmite una visión del diseño que compartimos: capaz de combinar paisaje, innovación y respeto. Habla de un futuro en el que la arquitectura no se impone, sino que se adapta, observa y dialoga con el entorno, destacando nuestro material preferido, la madera, como emblema del diálogo con la naturaleza. Es un gesto que convierte la investigación en una forma de armonía con el mundo natural y que, en su viaje desde nuestra Milán hasta los Alpes, expresa los principios que compartimos: un diseño circular y responsable».

Foto: Carlo Ratti Associati

Imagen: Carlo Ratti Associati

Este campamento es el último de una serie de proyectos clave de CRA que fusionan el mundo natural y el artificial. Entre sus trabajos anteriores se encuentran las galardonadas antorchas olímpicas del estudio para los Juegos de Milán-Cortina 2026, así como el recientemente inaugurado AquaPraça en Venecia, pieza central del Pabellón Italiano en la COP30. A través de proyectos como el vivac alpino, CRA reafirma su compromiso con la creación de una arquitectura que trabaje con la naturaleza, y no contra ella.

Fuente: CRA-Carlo Ratti Associati

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