Vista del tramo experimental de la A-601 con el nuevo firme reciclado ya extendido y la maquinaria de asfaltado al fondo

La autovía que se recicla a sí misma: un tramo experimental de la A-601 emplea un 30% de material fresado del propio firme 

Cada vez que una carretera necesita ser reasfaltada, la operación comienza por levantar la capa de asfalto existente mediante un proceso conocido como fresado. Durante décadas, ese material retirado, llamado RAP (del inglés Reclaimed Asphalt Pavement), apenas ha tenido salidas: se ha empleado para compactar terrenos, se ha almacenado o, en el mejor de los casos, se ha incorporado en pequeños porcentajes a nuevas mezclas asfálticas. La lógica industrial de tratar el asfalto viejo como residuo, y no como recurso, ha sido la norma. 

Vista general del tramo de un kilómetro de la A-601 donde se ensaya la nueva mezcla con material reciclado del propio firme. Fuente: JCYL

Un tramo experimental de un kilómetro en la autovía A-601, entre Cuéllar y Segovia, pretende contribuir a modificar esa lógica. La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial, ha ejecutado en agosto una actuación piloto en la que la nueva capa de asfalto incorpora un 30% de material procedente del fresado de la propia autovía. El asfaltado, que recibió recientemente la visita de la consejera Cristina Sanchidrián, se encuentra ubicado entre los puntos kilométricos 81 y 82 -en sentido Segovia-, entre las localidades de Carbonero el Mayor y Navalmanzano. 

Cómo funciona la mezcla: fresado y aditivo rejuvenecedor 

La clave técnica de la actuación reside en la combinación de dos elementos: el propio material fresado y un aditivo rejuvenecedor que permite recuperar las propiedades del asfalto envejecido. Con el paso del tiempo y la acción de la radiación solar, el tráfico y las condiciones climáticas, los polímeros del ligante bituminoso pierden elasticidad y capacidad de cohesión. El aditivo rejuvenecedor actúa sobre esos polímeros para devolverles parcialmente sus propiedades originales, de forma que el material reciclado pueda comportarse de manera similar al asfalto virgen. 

La consejera Cristina Sanchidrián, junto a representantes de Autovía del Eresma, examina una muestra del material fresado que se reincorpora al firme. Fuente: JCYL

La normativa vigente ya permite incorporar porcentajes de material reciclado en mezclas bituminosas dentro de unos límites determinados, y la propia Junta de Castilla y León emplea con carácter general mezclas bituminosas semicalientes con un 15% de RAP en sus obras de conservación de firmes. El tramo experimental de la A-601 va un paso más allá al elevar ese porcentaje al 30%, un ensayo que busca comprobar si es viable trabajar con proporciones superiores sin comprometer las prestaciones del pavimento. 

Un banco de pruebas de I+D+i en condiciones reales de tráfico 

La actuación se enmarca en el programa de renovación de firmes que la sociedad concesionaria Autovía del Eresma S.A. desarrolla desde 2023 en el tramo segoviano de la A-601, comprendido entre los puntos kilométricos 56+363 (Cuéllar) y Valseca. No es la primera experiencia en este sentido: durante el verano de 2024 ya se ejecutó otro tramo experimental que sirvió como precedente. El objetivo del actual, planteado como una actuación de I+D+i, es analizar la trabajabilidad de la mezcla, estudiar sus prestaciones y observar su evolución con el paso del tiempo. 

La maquinaria extiende la nueva mezcla bituminosa, elaborada con un 30% de material procedente del propio firme de la autovía. Fuente: JCYL

Para ello, los técnicos podrán comparar el comportamiento del tramo de prueba con el de otras soluciones ejecutadas en la misma autovía, tanto mezclas convencionales sin material de fresado como otras que incorporan porcentajes de material reciclado dentro de los límites habitualmente aplicados. La A-601 soporta un tráfico medio en torno a los 10.000 vehículos diarios, lo que convierte al kilómetro experimental en un entorno real de exigencia sobre el que valorar el rendimiento del compuesto durante los próximos meses. 

Menos residuo, menos material nuevo, menos desplazamientos 

La motivación de fondo de este tipo de ensayos combina dos vectores. El primero es medioambiental: la reutilización del material del propio firme reduce la cantidad de asfalto virgen necesario para la obra, lo que a su vez disminuye el consumo de derivados del petróleo y evita generar un volumen equivalente de residuos que debería gestionarse. El segundo es logístico y económico: al aprovechar el material fresado in situ se reducen los desplazamientos de camiones para retirar el asfalto viejo y transportar el nuevo, con el consiguiente ahorro de combustible, tiempo y emisiones asociadas. 

Un compactador trabaja sobre la nueva capa de asfalto en el tramo experimental, situado entre los kilómetros 81 y 82 de la A-601. Fuente: JCYL

A esto se suma la creciente presión regulatoria europea sobre la economía circular en el sector de la construcción. La Directiva Marco de Residuos y la estrategia europea sobre gestión sostenible de recursos apuntan a incrementar de forma progresiva las tasas de reutilización y reciclado en todas las fases de la vida útil de las infraestructuras, incluida la conservación. La construcción y el mantenimiento de carreteras, uno de los ámbitos con mayor volumen de materiales movilizados, es también uno de los que mayor potencial de reducción presenta. 

Un ámbito con recorrido para el sector 

Si los resultados del ensayo confirman las prestaciones esperadas, la vía queda abierta para incorporar porcentajes más altos de material reciclado en futuras actuaciones de conservación en la red autonómica y, eventualmente, en el conjunto de la red viaria española. Se trata de una línea de trabajo con implicaciones directas para las empresas constructoras y de conservación de infraestructuras, que deberán adaptar procesos, plantas de aglomerado y equipos de obra para trabajar con mezclas de mayor contenido reciclado, y para los profesionales del sector, que verán ampliadas las competencias técnicas requeridas. 

El tramo experimental de la A-601 no es en sí mismo una revolución, pero sí un paso en una dirección clara: aprovechar lo que hasta hace poco se consideraba residuo para reducir el impacto ambiental y económico de mantener la red de carreteras en condiciones de servicio. Un enfoque que ya no es opcional, sino parte estructural del futuro del sector. 

La consejera Cristina Sanchidrián visitó recientemente las obras del kilómetro ubicadas entre los puntos kilométricos 81 y 82 en sentido Segovia, entre Carbonero el Mayor y Navalmanzano. 

Fuente: Junta de Castilla y León, El Español Castilla y León, COPE Segovia, El Debate, Segovia Udaz, Soria Noticias

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