La economía circular, clave de la nueva industria de la construcción

“Producir, consumir y tirar” es y será sustituido por “reducir, reutilizar y reciclar”, conocidas también como las “3 R”. Esta es la máxima de la economía circular, el nuevo modelo de producción que busca prolongar la vida útil de los materiales y los recursos tanto como sea posible, reduciendo al mínimo la generación de residuos.

La Comisión Europea promueve desde hace varios años la transición de Europa hacia una economía circular, con el firme convencimiento de que ésta impulsará la competitividad, fomentará el crecimiento económico sostenible y creará nuevos puestos de trabajo. De este modo, a finales de 2015 lanzó un paquete de medidas para impulsar este nuevo sistema alternativo de producción y consumo. Entre las decisiones adoptadas, destaca la creación de una plataforma de apoyo financiero para la economía circular con el Banco Europeo de Inversiones (BEI); asimismo, propone una mejora de la legislación relativa a ciertas sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos, al tiempo que ofrece orientaciones a los Estados miembros sobre la transformación de residuos en energía.

Dado que la construcción es uno de los sectores con mayor impacto ambiental y con alto porcentaje de generación de residuos, la aplicación de la economía circular es clave de la transformación de la nueva industria de la construcción.

Precisamente, la CE acaba de lanzar un Protocolo sobre los residuos de la construcción y demolición (RCDs) dado que representan uno de los mayores volúmenes de residuos en Europa. “Se produce una tonelada de residuos de construcción y demolición por persona y año, lo que significa 500 millones de toneladas anuales en toda la UE”, afirman desde el organismo europeo.

En este sentido, es reseñable poner como ejemplo a la industria cementera española, que lleva años utilizando las denominadas “materias primas secundarias”, los productos que abandonan la condición de residuos para convertirse en recursos. (Te recomendamos nos perderte un post anterior donde te contábamos que hace la industria cementera española para que sus residuos no acaben en vertederos).

Pero no sólo la economía circular debe aplicarse en la gestión de residuos de construcción y demolición, como apuntaba el recién reelegido presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Juan Lazcano, este miércoles 22 de marzo, en El Economista: “El sector de la construcción va a desempeñar un papel clave en el proceso de transición a esa economía circular, sobre todo por lo que afecta a las repercusiones medioambientales de sus procesos y a la gestión de sus residuos, pero también por lo que se refiere al comportamiento medioambiental del producto construido, fundamentalmente los edificios”.

La innovación es el aliado principal con el que cuenta la construcción para hacer posible la verdadera transición hacia la economía circular, reduciendo residuos, diseñando en origen de forma ecológica, utilizando materiales reciclados, mejorando el rendimiento de los edificios o construyendo con criterios de eficiencia energética.

Related Post

Minientrada

El 35% de los nuevos empleos creados en febrero procedían de la construcción… ¿Podemos hablar de verdadera recuperación?

La construcción se convirtió en febrero en la líder indiscutible de la creación de empleo en nuestro país. El 35% de los nuevos empleos creados procedían de este sector, que sumó al Régimen General de la Seguridad Social un total de 23.931 cotizantes.

Una de los mejores datos difundidos por el Ministerio de Empleo el pasado viernes se descubre en la tasa interanual. Los datos de febrero suponen un incremento de 47.300 afiliados desde hace un año, lo que significa un crecimiento del 7,1% en tasa interanual. De esta manera, en la actualidad hay registrados 717.011 afiliados al Régimen General en el sector de la construcción.

construccion empleo

Tradicionalmente febrero es un mes positivo para el empleo en el sector pero este ha sido especialmente bueno. Así lo ha reflejado la bolsa de empleo líder de la construcción, www.construyendoempleo.com, que el pasado mes publicó más de 114 ofertas y un total de 268 vacantes. En la actualidad, más de 72.000 trabajadores y 1.500 empresas del sector ya están registrados en esta plataforma.

De todas formas, los sindicatos del sector, CCOO de Construcción y Servicios y UGT-FICA, vuelven a advertir de la precariedad del empleo creado, y de que los números alcanzados están muy lejos de los 2 millones de personas que trabajaban en el sector en 2007.

Related Post

Bruselas estrena la Torre Astro, el edificio sostenible más alto de Europa, diseñado por una firma española

A principios de este mes se inauguraba en Bruselas el edificio sostenible más alto de Europa. Se trata de la Torre Astro, un rascacielos de 113 metros de altura y 41 plantas.

El estudio del arquitecto español Carlos Lamela ha sido el encargado de diseñar la rehabilitación de este edificio construido en 1974 por el arquitecto Albert Donker. El proyecto comenzó en 2010, con el propósito de preservar la esencia de la antigua construcción.

Y aunque se conserva la estructura de la torre anterior, se sustituyeron las fachadas por otras para ganar en luminosidad y conseguir el control energético del edificio. Además, éstas se prolongaron en las últimas plantas para lograr una mayor sensación de esbeltez.

La Torre Astro es un edificio “verde” en términos de ahorro y consumo energético, ya que se ha conseguido reducir su consumo de energía en un 90% y el gasto en calefacción en un 60%. Estas cifras prueban la consecución del objetivo de que el rascacielos absorbiese el máximo de energía exterior y emitiese la menor posible.

torre astro

La Torre Astro, en Bruselas | Fuente: Estudio Lamela

La mejora del aislamiento y el triple vidrio con control de factor solar de sus fachadas evitan pérdidas de energía. Además, el edificio cuenta con sistemas de climatización eficientes como techo radiante y dispone de cubiertas vegetales que resguardan la torre de las temperaturas exteriores y también contribuyen a su eficiencia energética.

Por todo ello, el rascacielos recibió la acreditación belga de edificio pasivo, la certificación Bâtiment Passif 2014 y 2015, que corrobora que es un edificio prácticamente autosuficiente desde un punto de vista energético.

La torre, de 52.627 m2 de superficie, albergará la sede central de Actiris, un organismo público belga que se encarga de ayudar a encontrar empleo en la región de Bruselas. Este proyecto ha tardado alrededor de seis años en materializarse y ha supuesto una inversión del 55 millones de euros.

 

Related Post